Ecoturismo, nueva economía en el sur del Meta
Petroleo, recurso natural no renovable que significa desarrollo para un sector social, como destrucción del medio ambiente para otro sector, y aún sobre estos paradigmas, la industria se ha convertido en la dependencia económica de los municipios con explotación activa, la cual ha desplazado todo tipo de practicas productivas ancestrales, por el afán del dinero fácil y voluptuoso.
El sur del Meta, abarca una significativa extensión de terreno que trae consigo zonas de reserva, memoria histórica, económicas ilegales en transición a legales, comunidades rescilientes y maravillas naturales por descubrir ocultas por las barreras impuestas por la violencia de las ultimas cinco décadas.
San Juan de Arama nos recibe con su imponente cañón de Guejar, Lejanías con sus cristalinas piscinas naturales, Mesetas con su peculiar combinación de las frías aguas del río lucia, con las cálidas corrientes del río Guejar, Uribe con su encantadora cascada del amor, Macarena con el legendario caño cristales, Vistahermosa con sus majestuosas cascadas, Puerto Rico con sus encantadores delfines rosados y su esplendorosa Laguna de San Vicente, dando paso así a nuestro hermano departamento del Guaviare con sus senderos rocosos, pinturas rupestres, arquitecturas naturales entre muchos más.
Estos municipios albergan centenares de aves, reptiles, peces, mamíferos y un sinnúmero de especies endémicas, como introducidas en procesos migratorios de la naturaleza misma, aunado a la infraestructura natural, diversidad que se convierte en nuestro petroleo, nuestra riqueza, nuestra potencia para el futuro.
Un ultimo atractivo es la amabilidad, cariño, aprecio y cordialidad de la gente que en su rostro refleja esperanza y paz, y que con sonrisas en sus labios cuentan las terribles noches de zozobra, terror e incertidumbre sembradas por la violencia, y que hoy son solo mitos que se cuentan en pasillos, estaderos o lugares de reunión.
El sur del Meta, abarca una significativa extensión de terreno que trae consigo zonas de reserva, memoria histórica, económicas ilegales en transición a legales, comunidades rescilientes y maravillas naturales por descubrir ocultas por las barreras impuestas por la violencia de las ultimas cinco décadas.
San Juan de Arama nos recibe con su imponente cañón de Guejar, Lejanías con sus cristalinas piscinas naturales, Mesetas con su peculiar combinación de las frías aguas del río lucia, con las cálidas corrientes del río Guejar, Uribe con su encantadora cascada del amor, Macarena con el legendario caño cristales, Vistahermosa con sus majestuosas cascadas, Puerto Rico con sus encantadores delfines rosados y su esplendorosa Laguna de San Vicente, dando paso así a nuestro hermano departamento del Guaviare con sus senderos rocosos, pinturas rupestres, arquitecturas naturales entre muchos más.
Estos municipios albergan centenares de aves, reptiles, peces, mamíferos y un sinnúmero de especies endémicas, como introducidas en procesos migratorios de la naturaleza misma, aunado a la infraestructura natural, diversidad que se convierte en nuestro petroleo, nuestra riqueza, nuestra potencia para el futuro.
Un ultimo atractivo es la amabilidad, cariño, aprecio y cordialidad de la gente que en su rostro refleja esperanza y paz, y que con sonrisas en sus labios cuentan las terribles noches de zozobra, terror e incertidumbre sembradas por la violencia, y que hoy son solo mitos que se cuentan en pasillos, estaderos o lugares de reunión.
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